¿Temes el momento de la comida? ¿Tu hijo come muy poco? ¿Suele ser selectivo con los alimentos? ¿ Tarda demasiado? ¿Lo deja todo hecho un desastre?

Sea cual sea tu caso, este  post  te puede ayudar a generar un cambio, porque es vital que las comidas se asocien a un momento agradable y no a una pesadilla.

Algunas investigaciones afirman que tener la costumbre de una cena familiar tranquila es  un factor que reduce el riesgo de sufrir depresión, consumir alcohol, sufrir trastornos alimentarios y está relacionado con un buen rendimiento académico .

¿Qué puedo hacer?

Hoy te traemos un acrónimo que resume las claves para comenzar a disfrutar de las comidas:

R. I. E E

(Rutinas, Involucra, Ejemplo y Entrenar)

R de Rutinas

Las rutinas son muy necesarias para hacer un cambio de hábitos. Aquí tienes ejemplos de las cosas que puedes hacer para generar un rutina útil al rededor de las comidas:

  • Comer juntos al menos 1 vez al día.
  • Procura que el comienzo de la cena no se haga en medio de las prisas o el hambre extrema.
  • Establecer momentos de acercamiento durane la comida: Conversaciones, música, un ritual de agradecimiento, la lectura de un cuento (evita los juguetes y las pantallas).
  • Tener normas claras con respecto al tiempo de comida, levantarse y acabar:  Hay familias que pactan un tiempo para comer todo los platos y cuando el tiempo se acaba suena una música o alarma.

Es importante que el adulto sea respetuoso y consecuente dando seguimiento a las normas establecidas (nada de “te lo dije” , darle comida después del tiempo de la comida o reñir por no haberlo comido todo)

I de INVOLUCRAR:

Los chicos tienen la necesidad innata de experimentar poder y el momento de la comida suele ser una ocasión donde ellos entran a reclamar ese poder.

“Cuando luchamos en torno a la comida, siempre alguien pierde a corto y largo plazo (problemas alimentarios, malos hábitos, mentiras, engaños etc).»

niña comprando

 

El adulto, debe ayudar a que los niños y jóvenes sientan poder de una manera útil, involucrándoles dentro de unos límites con los que todos nos sintamos tranquilos.

A continuación, te dejo algunas ideas para evitar luchas de poder:

  • Dejarles participar en el proceso de preparar la comida, comprar o planificar: Decidir juntos el menú semanal, permitir que cada hijo se encargue de planificar la cena de un día e incluso hacer  juntos la  lista de la compra.
  • Si son demasiado pequeños para involucrarlos en la planeación asegúrate de que al menos un alimento que se sirva en la mesa sea familiar y del agrado del niño. (no quiere decir poco sano).
  • Normas para la hora de comer pactadas entre todos y respetuosas: Mucho mejor, si ponéis esas pautas en un cartel a la vista de todos (máximo 4 o 5 reglas).
  • Permite que escojan la cantidad que se ponen o dale opciones limitadas: Desde que están en edad pre escolar, ellos tienen la capacidad de servirse la comida solos. Cuando se  pongan demasiado, podemos ayudarles a explorar las consecuencias de sus elecciones (con preguntas respetuosas en lugar de sentencias).
  • Sin amenazas o represarías: Cuando le obligamos a que se coma todo lo que tiene en el plato  les estamos enseñando a ignorar las señales de su cuerpo (Su cuerpo requiere alimentos de manera mas frecuente. Dales tentempiés  sanos y podrás aceptar mejor cuando no quieren terminarse el plato de la cena).

Abstente de discutir sobre lo que comen y dejan de comer. Los padres deciden lo que se ponen  y los niños la cantidad.

¿Te gustaría que el camarero del restaurante te obligara a comer todo tu plato? ¿Qué actitud tendrías la próxima vez en ese restaurante?

E de Ejemplo:

Los niños y adolescentes nos miran todo el tiempo. Lo primero que puedes hacer es analizar tus actitudes respecto al peso, la comida y la alimentación.

¿Qué mensajes podrías estar trasmitiendo sobre el tema?

¿Tu hijo no come fruta? ¿Y tú?, ¿Comes de manera balanceada o eres mas bien tiquismiquis con la comida? ¿Tu hijo se comporta igual?

E de Entrenar :

Recuerda  que aprender algo toma su tiempo y  debemos ser pacientes y consistentes. 

A continuación encontraras algunos aspectos a tener en cuenta:

  • Si algo no les gusta cuando lo prueban  no quiere decir que mas adelante no les pueda gustar (y viceversa).
  • Rodéate de cosas que quieres que coman: Lo que hay en la despensa será lo que comera. No compres comida «basura».
  • Saludable pero sin  exagerar:  Para enseñar a los chicos a crear hábitos alimenticios saludables debemos confiar en ellos y evitar reacciones exageradas cuando quieran probar alimentos «poco sanos». Con posiciones extremas, lo único que traeremos es problemas y mentiras.
  • Apoyarles en sus elecciones: Cuando los chicos se planteen un cambio en el estilo de alimentación (diferente al tuyo) muestra interes y piensa en ¿Cómo podrías ayudarle?.

 

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Qué le digo si se queja de que algo no le gusta?

Dile  “no pasa nada, puedes dejar lo que no te apetezca comer” (pero NO hagas ninguna otra comida diferente para él ni des demasiada importancia cuando se niega a comer algo).

La juegos y el humor también suelen funcionar con niños mas pequeños.

 

Mi hijo come buena cantidad pero de una manera horrible ¿Qué debo hacer? 

Lo primero es reflexionar:  ¿Lo que hace es esperado para su edad?.

Los niños pequeños juegan con la comida, meten la mano y tienen accidentes en la mesa.

Con respecto a la suciedad, puedes tomar medidas preventivas para evitar reproches o criticas (poner un hule debajo de la silla y  enseñarles a que limpie).

¿ Y si son mas mayores y los modales siguen fatal ?

Aunque suene contradictorio

lo mas efectivo es abstenerse  de hablar sobre los modales en la mesa durante la hora de la comida.

Te proponemos enseñar  haciendo juegos de rol en un ambiente distendido  y  planeando “cenas especiales”  donde se pueden exagerar los modales y practicar lo aprendido. 

También puedes buscar un momento  de calma para expresar lo que sientes usando mensajes “yo” (yo me siento ….. y me gustaria que… ) en lugar de mensajes “tu” (es que tu … me pone muy nerviosa que tu ….)

Cuando nos obsesionamos con corregir los “modales” acabamos generando el efecto contrario. Entramos en luchas de poder y hacemos que el ambiente sea de todo menos distendido.

 

¿ Y si no me aguanto y  tengo que decir algo?

Es normal que sientas la necesidad de señalar algunas conductas en el momento que se están sucediendo. Si no puedes aguantarlo, puedes describir o usar señales no verbales. Por ejemplo diciendo “labios juntos mientras tenemos comida en la boca” o «la servilleta está en el suelo.”
Acepta cuando las situaciones te superen y  decide lo que vas hacer en cada momento desde el respeto (si no aguantas mas levántate y vete a calmar o a comer a otro lado).

Para terminar …

Te dejamos aqui un folio que puedes imprimir con el resumen de los principales tips que he compartido hoy.

Si tienes mas preguntas sobre este o cualquier otro tema de educación o crianza no dudes en escribirnos . Tenemos servicio de  asesorías individuales y talleres grupales

Un abrazo

Angie Joya