Continuamente escuchamos a adultos diciendo a los niños “no llores” “no es para tanto” o incluso diciéndoles “si paras de llorar te doy …”.

Está claro que cuando un bebe llora la mayoría de personas saben que lo mejor es atenderle cuanto antes. Sin embargo, a medida que el pequeño crece la función comunicativa del llanto parece desaparecer casi por completo transformándose en un sonido irritante y señal de debilidad o inmadurez a los oídos de gran parte de la sociedad.

No me malinterpretes, por supuesto que somos humanos y muchas veces nos encantaría que simplemente pararan de llorar ya!!!. A mi misma me ha pasado, ver a otros padres silenciar una ataque de llanto con una amenaza o “premio” y pensar “jo… que rápido”.
Sin embargo, como adultos tenemos la responsabilidad de pensar mas allá de la “vía rápida”.

El llanto tiene múltiples funciones y siempre siempre comunica algo.

A continuación tienes  5 razones que te ayudaran a entender la otra cara del  “no llores” en la vida de niños y adolescentes.

5 RAZONES PARA DEJAR DE DECIR “NO LLORES:

1. Genera una baja autoestima:

Una de los cimientos que ayudan a que una persona tenga una sana autoestima es sentir que es amada de manera incondicional por sus figuras de apego principales.

Normalmente, todos los padres amamos incondicionalmente a nuestros hijos pero la pregunta que te hago ahora es

¿Realmente a tu hijo le está llegando ese mensaje de amor en todo momento o solamente cuando se comporta de manera adecuada a las “reglas”?

Cuando rechazamos al niño porque está llorando, él percibe que “solo es querido y aceptado cuando está feliz y no genera molestias”. Lo que le hace sentirse “poco valido” y  amado “solo si…”  (todo lo contrario al amor incondicional)

Ante los mensajes de rechazo, el niño o adolescente puede optar por revelarse (aumentando su “mal comportamiento”) o alienarse (negando completamente las partes de el o ella que son rechazadas por sus cuidadores).

 

2. Prolonga el malestar:

Contrario a lo que muchos creen, el llanto tiene la función biológica de liberar el estrés.

Estudios neurológicos ha comprobado que, cuando lloramos, segregados neuro trasmisores que nos relajan y restauran los niveles hormonales a valores normales.

Por consiguiente, cuando contenemos las lagrimas, acumulamos tensión psíquica y física. Lo que genera estrés y desgaste en nuestro cerebro y cuerpo.

Por supuesto que cada situación es diferente y los niños lloran por muchas razones. Sin embargo,  muchas veces al final de un día duro, sentimos la necesidad de sacar lo que llevamos dentro.

Cada persona tiene sus vías de escape y para algunos el llanto es una de ellas. Respetemos y acompañemos en lugar de intentar silenciar.

3. Niega la posibilidad de promover el auto conocimiento y la auto regulación.

Cuando trasmites continuamente el mensaje de que “no se puede llorar” estás perdiendo una oportunidad grandísima para ayudarle a el niño o adolescente a que se conozca a sí mismo.

La base de la inteligencia emocional es entender que todas las emociones tienen una función útil y que solo si las escuchamos podremos aprender a gestionarlas.

Una manera de promover autoconocimiento es intentar poner palabras a los que posiblemente el niño o adolescente está sintiendo, con frases como:

“parece que te estas sintiendo…..”,
preguntando ¿Quieres hablar sobre lo que te pasa?, ¿Qué necesitas en este momento?, “me gustaría entenderte para poder ayudarte”.

4. Rompe la comunicacion y el vínculo.

Imagina que llegas a casa muy triste y agobiado por un problema que has tenido en el trabajo y tu pareja solo verte, en lugar de escucharte, te dice:

“no pasa nada”, “no llores, en realidad no ha pasado nada, solo te has asustado”, “sonríe que así estas mas guapa (o)”, “no es para tanto, ya estas ahí llorando de nuevo”.

¿Qué sentirías? ¿Tendrías ganas de explicarle lo que ha pasado? ¿Sentirías conexión con esa persona?. Pues lo mismo le pasa a nuestros hijos y alumnos.

A veces los adultos se preguntan “¿Porque este chico no me explica nada?”. Quizás es que no se ha sentido escuchado y apoyado cuando lo ha necesitado y ahora les cuesta confiar o tienen miedo a sentirse juzgado o rechazado.

 

5. Promueve personas emocionalmente reprimidas

Un niño al que sus padres le piden continuamente que “no llore” o le premian o castigan en función de si ha llorando o no durante el día, aprende que no es bueno expresar sus emociones y que lo mejor es guardarlas en su interior.

La negación de los sentimientos o pensamientos es una característica presente en personas con problemas emocionales, enfermedades mentales, problemas relacionales y conductas de riesgo en adolescencia y la adultez.

¿Es eso realmente lo que quieres para tu tu hijo o alumno?
¿Vale realmente la pena pagar este precio por unos minutos mas de silencio en tu día a día? A mi en realidad no me compensa.

 

¿Qué puedo decir o hacer entonces?

Pues  en respuesta a está pregunta, te dejo estas dos infografias  que siempre puedes tener a la mano sobre COSAS A EVITAR Y COSAS QUE HACER O DECIR. 

Espero que te sean útiles y recuerda  dejar tus comentarios e inquietudes en la sesión de comentarios, seguirnos en redes sociales  o escribirnos a nuestro mail hola@impliquo.com.

Un abrazo

Angie Joya

@impliquo

errores cuando los niño lloran

como ayudarles a gestionar el llanto